Fireforge, creadores del juego para Ghostbusters, se han declarado en bancarrota. Comentan desde Kotaku que el estudio está así desde el pasado 15 de julio, tres días después de haber lanzado el título al mercado.
La compañía ha pasado por duros años, empezando por el desarrollo de dos proyectos llamados Zeus y Atlas (nombres código del proyecto), los cuales financiaba Tencent. Ambos fueron detenidos poco después de haber iniciado. Kotaku reporta que el desarrollador le debe 11,3 millones de dólares a Tencent, además de estar involucrados en una demanda con Min Productions, de quien es dueño el CEO de Razer, Min-Liang Tan. Esta demanda es porque el estudio no cumplió su contrato para Zeus y utilizó el dinero destinado a éste para Atlas.

Además, el abogado Richard Land demandó a Fireforge el año pasado, mencionando que la empresa firmó un contrato con 38 Studios para tener una licencia de su plataforma Helios por 3,7 millones de dólares; pero en lugar de eso llegaron a construir su propia versión contratando ex-empleados de 38 Studios.
