Un par de youtubers decidió robar algunos videojuegos del basurero de GameStop y luego re-venderlos a la misma tienda que los había tirado. Los empleados del local se creyeron la broma y compraron toda la basura de regreso por tan sólo $7.
Justo antes de salir del local, los youtubers revelaron que todo se había tratado de un engaño y una trabajadora, molesta por lo sucedido, los reportó a la policía. Más tarde, uno de los ladrones recibió una llamada de la policía, sin embargo su castigo solo fue una simple advertencia.
Debemos recordarles que robar la basura de otra persona es ilegal en varias partes del mundo.