Gareth Edwards, director de Rogue One: A Star Wars Story, reveló cómo se le ocurrió el nombre de Scarif en la película.
Según The Hollywood Reporter, Edwards compartió la historia durante un panel del SXSW, afirmando que el origen del nombre vino gracias a un barista que escribió mal su nombre en su café:
«Debí de haber dicho: Es Gareth; y escribieron Scarif'».
Durante el panel, Edwards también compartió otros datos sobre la película, comentando que Peter Jackson estaba en el set para la filmación en una de las escenas claves del final de la película; y le dio crédito a Kathleen Kennedy, presidente de Lucasfilm por ser la primera en sugerir el final de la película. Sobre los reshoots, el director comentó:
«Si te lleva al resultado donde la gente no te grita en la calle diciendo que arruinaste su infancia, lo tomo».